ADHESIVOS Y SOLDADURA TIPO ELECTRÓNICA.-




Visor fotográfico


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UNIONES Y RETENCIONES QUÍMICAS.-


INTRODUCCIÓN.-

Tal y como se mencionaba al inicio de la sección, las uniones y retenciones químicas por medio de preparados (con o sin catalizador) no son soldaduras en sí mismas aunque puedan proporcionar resultados similares. Son productos que junto con otros accesorios que luego también se comentan, proporcionan una inapreciable ayuda a la hora de realizar ciertos trabajos, facilitando montajes, ajustes de precisión y ahorrando mucho tiempo al mecánico de modelismo tripulado, a saber:


  1. Efecto junta.

  2. Efecto protector.

  3. Efecto fijador.

  4. Efecto retenedor.


USOS Y EJEMPLOS.-


El efecto junta.-

Es proporcionado por productos y masillas que pueden sustituir a las de papel cuando no se disponga de otra de repuesto, o cuando sea difícil hacerla a mano. Éstas juntas químicas se presentan en diversas modalidades según las necesidades del mecánico, y están preparadas para soportar altas presiones y temperaturas. Pueden usarse para las tapas de cilindros, distribuciones y mecanismos que requieran de un cierre hermético.


El efecto protector.-

Es muy útil para recubrir y proteger de la corrosión roscas, tuercas, tornillos y espárragos, incluso evitando o reduciendo en ocasiones el goteo o escape de fluidos no sometidos a presiones a través del taladro roscado.


El efecto fijador.-

Es el que sirve para evitar que espárragos, tornillos y tuercas se aflojen. La fijación puede ser la normal de bloqueo para roscas que deban ser desmontadas periódicamente, o mas fuerte para espárragos u otras roscas que en principio no han de ser aflojadas. Sin embargo ambas son reversibles, ya que las piezas podrán ser desmontadas ejerciendo un poco mas de presión con las herramientas habituales.

Es así mismo muy interesante para evitar aflojamientos en aquellos mecanismos que han de sufrir traqueteos o vibraciones, efectos que también pueden ser solventados con el uso de tuercas autoblocantes, aunque hay mecanismos que o bien por espacio o bien por estética no las admiten.

Éste problema suele presentarse a veces en el caso de las bielas acopladas o motoras de las locomotores o en sus mecanismos de distribución.


El efecto retenedor.-

Es el que permite bloquear de forma permanente mecanismos (por ejemplo poleas o piñones en sus ejes, etc.). Su efecto es comparable al de una soldadura interna con llama, o incluso a una chaveta. Su desmontaje será difícil, precisando del uso de prensas o de sopletes para calentar la zona y poder soltar las piezas, pudiéndo ocasionar a veces daños a los mecanismos durante el proceso.

Es un sistema de inmovilización muy interesante para, por ejemplo bloquear las ruedas motoras de las locomotoras de vapor en sus ejes, evitando el uso sistemas mas complicados para el aficionado, como son el empleo de prensas hidráulicas o la construcción de laboriosos moldes hechos exprofeso, métodos que suelen presentar dificultades y que dejan un muy escaso margen para la manipulación o corrección en el momento de hacer los ajustes finales.

Al ser éstos decalajes normalmente a 90° (consultar sección de "Ruedas y decalajes", en el capítulo de construcción de locomotoras de vapor), éste bloqueo químico permite al mecánico un cierto tiempo para hacer un ajuste perfecto simplemente girando las piezas a mano.

Es importante saber que para obtener una buena retención química hace falta que exista cierta holgura entre las piezas, y que ésta debe incrementarse en proporción al diámetro a bloquear, es decir, a más diámetro mas holgura y viceversa, pudiendo establecer una tolerancia estandard de una décima para diámetros de entre 10 y 20 m/m. Menos espacio puede impedir que el producto rellene el hueco entre las piezas reduciendo la acción de bloqueo, mientras que mas holgura puede comprometer el efecto. En todo caso los fabricantes suelen ofrecer productos de bloqueo y de relleno, que en caso de error de mecanización pueden llegar a solventar el problema, "hasta ciertos límites".








MASILLAS Y OTROS PRODUCTOS.-

Además de los preparados para sellado y bloqueo. existen productos de dos componentes en forma de masilla metálica con un gran poder adherente y que una vez fraguado puede mecanizarse con el torno, la fresadora o simplemente a mano con limas o papel de lija. Aunque también tienen un gran poder sellante y resisten calor y presión, sirven sobre todo para cuestiones estéticas, una parte también importante a la hora de terminar y presentar un modelo.

Otro método que puede resultar de ayuda es el uso del cásico pegamento instantáneo de cianocrilato, válido naturalmente para cuestiones estéticas, pero también como ayudante en la soldadura, a saber:

Si por ejemplo hay que soldar (especialmente con electrodo) piezas delicadas, pequeñas o que no puedan ser sujetadas con sargentos o mordazas, pegarlas con cianocrilato en su posición correcta final nos evitará posibles errores de ubicación, y en el mejor de los casos tener que desoldar las piezas y volver a empezar y en el peor tener que desechar todo el trabajo. El pegamento actuará como una mordaza química provisional que desaparecerá al soldar, no afectando en nada al trabajo final.


APUNTES Y CONSEJOS GENÉRICOS.-

El manejo y preparación de los productos mencionados es sencillo siguiendo las instrucciones del fabricante, evitando usarlos a pleno sol o en días extremadamente calurosos o húmedos.

Sea cual fuere el uso y aplicación de cada uno, o de si se trata de un preparado mono componente o de dos con catalizador, el secreto para lograr buenos resultados es que las piezas estén siempre perfectamente limpias, secas y desengrasadas con disolvente universal, del mismo modo que una vez aplicado el producto conviene retirar y limpiar los goterones y excesos con un trapo humedecido en el mismo disolvente.

El mecánico deberá preparar y tener a mano todo lo necesario antes de utilizar estos productos, ya que una vez aplicados conceden un corto espacio de tiempo para la manipulación o el ajuste de las piezas. El endurecimiento manejable suele ocurrir a los pocos minutos de la aplicación dependiendo de la temperatura ambiente (a mas calor fraguan con mayor velocidad) o en su caso de la cantidad de catalizador que se halla añadido a la mezcla, mientras que la consolidación funcional de otros no se completará hasta pasadas las 24 horas. Es el caso del bloqueador utilizado para el decalaje de los ejes y ruedas motoras de una locomotora.

En el visor fotográfico vienen algunos de estos productos de ciertas marcas concretas, aunque existen otros fabricantes que también ofrecen productos similares de gran calidad, y se pueden conseguir catálogos muy completos con toda la gama de productos para elegir el más idóneo. Sea pues finalmente el criterio del interesado el que decida.


SOLDADURA TIPO ELECTRÓNICA.-


Es un tipo de soldadura blanda de baja temperatura para uso exclusivo con latón o bronce en forma de láminas o planchas que no tengan un grosor superior a unos 2 m/m, ya que con soldadores eléctricos el calentamiento es limitado. Es en cualquier caso un sistema alternativo y útil para ciertos trabajos del aficionado que no disponga de otros medios, o desconozca la técnica con soplete.

Se puede emplear perfectamente para construir carrocerías, tanques, cabinas, pasarelas, fijado interior de remaches o para todo tipo de ornamentaciones y detalles que completen un modelo.

Estos soldadores eléctricos son los clásicos de tipo lápiz, y cuya potencia va desde unos 30W hasta los 500W ó mas, éstos últimos ya con punteros de cobre bastante dimensionados para disipar esas potencias. Para hacer estos trabajos se recomendaría contar como mínimo con unos 100/150W de potencia, pero mucho mejor con 200/300W.

La técnica es sencilla y en cierta manera similar a algunas soldaduras con llama. Para ello se aproxima la punta del soldador para calentar las planchas (obviamente por tramos o puntos cortos), acercando el hilo de aportación de estaño/plata untado en un poco de pasta decapante para ir soldando la unión de las piezas, ayudando con el soldador para que el aporte se funda y quede bien unido al material.

En ciertos casos el apoyo con una pequeña antorcha de butano en cartucho desechable puede facilitar el proceso para precalentar ligeramente las chapas y continuar seguidamente con el soldador eléctrico. Esto puede ahorrar mucho tiempo, además de servir como práctica para ir conociendo el uso de las soldaduras con llama.

Como si se tratara de una soldadura con gases, las piezas deben estar limpias con lana de acero y desengrasadas de forma similar a lo ya descrito en otras secciones, sin olvidar pintar la zona con una pequeño pincel impregnado en líquido decapante.




 

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