LOCOMOTORAS TÉRMICAS.-



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INTRODUCCIÓN.-

Las locomotoras accionadas por motores de explosión o combustión interna pueden construirse de muchas maneras. Normalmente no se suelen encontrar planos específicos (como también es el caso de las eléctricas), por lo que lo más usual es hacer un diseño free-lance, o recrear alguna locomotora real que nos agrade.

Los conceptos para la fabricación del chasis o bastidor, ruedas, ejes, suspensiones, etc son similares a los descritos para las unidades eléctricas o de vapor, por lo que para no repetir conceptos se pueden consultar dichos apartados, y cuyas ideas pueden adaptarse fácilmente al caso de las térmicas. Lo mismo se aplica para los accesorios ornamentales, carrocerías, pintura, etc, que vienen ampliamente tratados en sus respectivas secciones.

El tema de las transmisiones es otro punto bastante variado, y que puede hacerse por medio de piñones, dientes o correas, o la combinación de dos o mas de los sistemas descritos según las características del motor. (Consultar el apartado TRANSMISIONES).


MOTORES.-

La elección del impulsor principal puede ser también muy variada, recomendando tanto por economía como por sencillez acudir a algún motor de ciclomotor, máquina de jardinería o similar tanto nuevo como de segunda mano. Al ser cada motor distinto resultaría imposible definir como ha de ser montado en un bastidor, por lo que habrá que estudiar sus anclajes e ir probando.

Como norma general se fabricarán unos soportes fuertes, sólidamente fijados al bastidor, y siempre que sea posible adaptados al uso de silent-blocks para evitar vibraciones.

Los motores con transmisión centrífuga (P. Ej. tipo ciclomotor) dan muy buenos resultados en locomotoras pequeñas tipo tractor o similar, al ser ellos mismos los que adaptan sus revoluciones y relación de transmisión automáticamente por el efecto centrífugo que además hace las veces de embrague automático, siendo solo necesario calcular y fabricar una segunda fase de transmisión normalmente con piñones y cadenas.

Los motores con cambio de marchas presentan un piñón de salida con un embrague interno. El modelo puede hacerse para aprovechar dicho cambio, con la ventaja de que además tendrá un punto muerto para las paradas, aunque las marchas mas largas serán muy probablemente no recomendables para las velocidades del modelo. Muchas unidades reales (P. Ej. los Ferrobuses de RENFE) funcionaban así, sin embargo se necesitará una transmisión en doble desmultiplicación , o bien estudiar el uso de una sola marcha del motor que sea suficiente tanto para el arranque suave sin calarse, como para no desarrollar una excesiva velocidad (habrá que ir probando).






MONTAJES ACCESORIOS.-

La carrocería debe contar con las ventilaciones adecuadas. Hay motores que llevan su propio sistema de ventilación por aire forzado, en caso contrario habrá que instalar un ventilador movido a partir de alguno de los puntos de la transmisión, incorporando para ello una cadena o correa secundaria. Los refrigerados por líquido llevan su propio radiador, siendo mas indicados para la escala de 7 y ¼ al tener una mayor anchura de bastidor para su montaje y adaptación.

El depósito de combustible deberá quedar lo más alejado posible del calor del motor y del escape por obvias razones de seguridad, mientras que los mandos serán normalmente mecánicos, controlando las funciones bien por varillas o por cables tipo moto o bicicleta.

Los tubos de escape se montan normalmente por debajo y a lo largo de la locomotora. Pueden consistir en un tubo de cierto grosor con múltiples perforaciones dirigidas hacia las vías. Es otro diseño en el que habrá que probar para conseguir tanto un buen desahogo del motor como una suficiente amortiguación del ruido.


MECANISMO DE MARCHA ATRÁS.-

Prácticamente todos los motores utilizados carecerán de marcha atrás, por lo que a menos que se emplee un variador hidraúlico, habrá que diseñar y fabricar un sistema mecánico de reversa. Este puede ser lo más sencillo posible, ya que el retroceso es una maniobra solo utilizada en pocos casos y por breves períodos. Se pueden hacer de muchas maneras, comentando aquí un ejemplo sencillo y barato.

El esquema siguiente presenta uno que puede dar buen resultado siempre que antes del cambio la locomotora esté completamente parada y con el motor al ralentí, con lo que quedará desembragado en el caso de los motores centrífugos, o bien apretando el embrague en aquellos que dispongan de éste mecanismo. Para su construcción se usan engranajes de dientes rectos compatibles, y piñones para cadena.









La salida del motor se conecta al eje del engranaje deslizante. Éste puede ser desplazado a izquierda o derecha por medio de una leva o mando que quedará trabada en un sector dentado para que no escape de la posición elegida. Este sector puede también tener una ranura intermedia para crear un punto muerto. El eje deslizante se mueve a lo largo de una ranura (guía para el deslizamiento) fresada en la pletina o perfil de soporte que irá bien fijada al bastidor en la posición que mas convenga.

El engranaje deslizante puede conectarse al de marcha avante a través de otro engranaje intermedio para invertir el sentido de giro, o al de marcha atrás para el efecto contrario. El engarce de los dientes será suave y sin rascadas si se respetan las pautas antes mencionadas para el desembragado.

Solidarios a los ejes para avante y atrás, se montan dos piñones que giraran a la vez que sus respectivos engranajes. Los piñones conectan con otro montado en uno de los ejes de la locomotora para transmitir el movimiento, montándose otro piñón o rodillo con muelle para hacer de tensor. El diagrama muestra los sentidos de giro.





 





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